INVESTIDO DE UN GRAN PODER
Título original: Lincoln
Director: Steven Spielberg
Nacionalidad: USA (2012)
Reparto: Daniel Day-Lewis, Sally Field, Tommy Lee Jones, David Strathairn, Joseph Gordon-Levitt, James Spader, Lee Pace, John Hawkes, Hal Holbrook, Gulliver McGrath, Jackie Earle Haley, Michael Stuhlbarg, Tim Blake, Nelson, Lukas Haas,...
Género: Drama
Sinopsis: En 1865, mientras la Guerra Civil Americana se acerca a su fin, el presidente Abraham Lincoln propone la instauración de una enmienda que prohíba la esclavitud en los Estados Unidos. Sin embargo esto presenta un gran dilema: si la paz llega antes de que se acepte la enmienda, el Sur tendrá poder para rechazarla y mantener la esclavitud; si la paz llega después, cientos de personas seguirán muriendo en el frente. En una carrera contrarreloj para conseguir los votos necesarios, Lincoln se enfrenta a la mayor crisis de conciencia de su vida.
Mi crítica: Así es como se siente Spielberg cuando rueda este tipo de películas, investido de un gran poder. Atrás quedan dinosaurios, extraterrestres y robots (bueno, eso está por ver), y se deja llevar por el espíritu del thriller político más puro. Lincoln no es una biografía del presidente de los Estados Unidos, es la historia de la evolución de una nación. Es inherente la vena patriótica que destila en cada fotograma, y podría ser criticable hasta cierto punto, pero lo que no se puede negar es que Spielberg desarrolla uno de los episodios más orgullosos de Estados Unidos, y ahí vale sacar banderas, estandartes y nombrar la palabra nación todo lo que se quiera. El bueno de Steven hace un buen trabajo. Deja de un lado la acción para presentarnos un proceso, el proceso de liberalización, el momento exacto en el que Estados Unidos se convierte en ese país de las oportunidades y de, por qué no repetirlo, de la libertad. Spielberg además hace un trabajo memorable eligiendo a su protagonista y, en general, a todo el reparto, porque disfrutar del trío Spader-Hawkes-Nelson también tiene su miga. Daniel Day-Lewis vuelve a hacer el papel de su vida. Interpreta a un Lincoln agotado, exhausto, incluso hastiado a un nivel muy alto. Se le nota el cansancio en el rostro, en sus palabras y hasta en su forma de andar.
La cinta en el fondo resulta emocionante. Seguir un procedimiento como el que llevó anexo la 13ª enmienda a la Constitución americana, así como el intento de conciliar Norte y Sur del país, resulta un ejercicio intenso y lleno de pequeños detalles que hacen de la cinta de Spielberg un gran trabajo. Ni aburrida, ni lenta, ni pesada son sinónimos que describan esta película.
Nota: 8/10
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